domingo, 27 de diciembre de 2020

CAP 3: Dueles


Lo veo como quien ve a alguien que ve a un muerto.  No se que debo decir o como debo actuar.

-CATALINA TE ESTOY HABLANDO! - grita mi padre y siento como todo explota dentro mio - QUE HAS  HECHO CATALINA!

Me quedo viendolo no solo a él, sino a la mujer que tiene al lado, los padres de Clarissa y la misma Clarissa, todos ellos en mi sala, en mi casa. Giro la cabeza al otro lado de la habitación y veo a mi mamá, ella también está... no se ni como describir su situación y luego estoy yo, en el umbral de la entrada sin saber que decir.

-CATALINA JODER! NO TE QUEDES AHI, ENTRA DE UNA VEZ Y HABLA - él me vuelve a gritar y esta vez mi mamá no se queda callada -

-O te calmas y le hablas bien a MI hija o te largas de aquí con varias denuncias encima Jorge, bastante he aceptado el numerito que vengas con tu nueva familia a mi casa como para que le grites a Catalina, quien también es tu hija como el bastardo que esperas con ella -


Mi padre dice algo pero es en ese momento donde reparo en la mujer al lado de él, está embarazada... tendrán un hijo, esto es demasiado. Estallo.

-Paren todo - digo y nadie me oye - PAREN TODO! - grito y todos me ven - Que significa esto?

-Eso es lo que quisiera saber Catalina, ¿porqué hiciste esto? - dice mi papá, moviendo su dedo indicando a todos los presentes -

-Te refieres al porqué le dije a Clarissa la verdad? porque de ser eso no entiendo cual es el problema

-interviene el señor Miró- mira niña no es que eso fuese de tu incumbencia

- me rio de una forma agria antes de responder- ¿Qué no es de mi incumbencia? Señor, por si no se ha dado cuenta su hija es una perra que se metió con mi padre, una persona casi de su edad, una persona casada y con hijos por si no se ha dado cuenta, y la otra es una perra bully y lamento decirle que en vez de hijas tiene una jauría a quienes debe entrenar y controlar.

Terminé de decir lo que dije y sentí como una mano impactaba en mi mejilla derecha. Todo quedó en silencio. Hasta que ella abrió la boca. -Esto te va a enseñar que tú y yo, niña estúpida, no somos iguales y debes respetarme. Ahora soy yo la mujer de tu padre -dice ella con orgullo -


Veo como mi madre se le piensa lanzar encima a esta tipa y me paro frente a ella, se que intenta defenderme pero ella puede perder más que yo en esta pelea, tiene un nombre que proteger y yo, la tengo que cuidar a ella.

Miro a mi padre para ver si hará o dirá algo, quiero ver si defenderá a su juguete o a la que una vez dijo que era la niña de sus ojos. No dice nada y solo aparta la mirada. Lo decidió. Él decidió a donde pertenecer y yo entendí más. Aún parada delante de mi mamá de forma protectora y con la voz más controlada y estudiada que tengo, empiezo a hablar.


-Señores Miró y Clarissa, lo siento por haber dicho la verdad en la manera que lo hice pero no por eso deja de ser la verdad, aquí nadie va a disculparse por otra razón. Clarissa lo siento por reventar la burbuja en la que te tenían tus padres pero tu hermana destruyó la mía hace tiempo - ella solo me mira y sigo hablando esta vez dirigiéndome a la mujer de mi padre- y tú, no vuelvas a pedirme respeto hasta que logres entender el significado de las palabras, pues bien puedes ser la "nueva" mujer del tan aclamado empresario Jorge Moreiro Franco, -y lo veo- pero jamás tendrás el estatus que tanto anhelas porque ante los ojos de todos siempre serás la mujer que lo separó de su matrimonio de 25 años. Dicho esto los invito a todos a retirarse porque lo que el señor aquí presente no les informó a todos ustedes, es que tenemos perros de ataque en la casa que voy a soltar si no salen ahora. -haciendo énfasis en la última palabra-


Todos me miran como si fuera una desquiciada y se van, mi papá intenta acercarse a mi y lo siento indeciso pero su mujer en el umbral lo llama diciendo "Jorge no tenemos nada más que hacer aquí" , me mira una vez más y suelto "estas muerto para mi, no te quiero volver a ver, no tengo padre". Veo como el dolor cruza por sus ojos y se va. 

Mamá se desploma. Rompe en llanto y yo sigo firme. La atiendo tan bien como puedo, la envuelvo en su pijama, la abrazo, le doy un calmante y una pastilla para dormir. La tengo abrazada hasta que se queda dormida gracias a las pastillas, llamo a su asistente del despacho y le pido por favor que cancele todas sus citas de mañana. Bajo al jardín y aun ahí, siento que no puedo respirar. Intenté llamar a Ed varias veces pero no contesta, maldigo por lo bajo, quiero llorar, gritar, escapar... cojo mis llaves una vez más y salgo corriendo de mi casa, sin un rumbo fijo solo corro por las calles doblo en ciertas esquinas y sigo corriendo hasta que siento que alguien me toma de los hombros, me asusto e intento liberarme.

- Hey calma calma Catalina, calma, soy Nicolás - 

Levanto la mirada hacia él y al ver sus ojos siento que he perdido, me derrumbo e inicio a llorar. Nicolás no entiende nada solo me abraza y evita que otras personas que pasan me vean. No se ni que hora es, solo que fue un error salir sin abrigo, Nicolás parece darse cuenta y no se como se las ingenia para quitarse su casaca sin dejar de abrazarme y cubrirme con ella. Cuando él cree conveniente caminar me lleva hasta una banca en el parque. Yo me siento y él se pone de cuclillas frente a mi. No puedo evitar pensar porque de todas las personas de mundo, él tiene que ser "mi príncipe salvador", cuando Claudia se entere, seré su punto.

- Cata dime que pasa, ¿porqué estas así? - me mira con esos malditos ojos color miel -

-No pasa nada Nicolás, gracias por esto pero no creo que tu novia sea feliz sabiendo que estas aquí conmigo cuando quizás sea ella quien te necesite - bajo la mirada- y por cierto, sabes que no me gusta que me digan "Cata"

-Y tu sabes que no te llamaré como el resto. Pero contestando a tu primera interrogante, de ahí vengo pero ella no quería verme así que estaba volviendo a casa.

-Pero tu vives por la casa de Claudia, eso queda un poco lejos de aquí - digo -

- Antes vivía por ahí, pero mis padres decidieron que nos mudaríamos por esta zona y bueno quería caminar .. recuerdo que veníamos a jugar Claudia, tú y yo a este parque.

- levanto la mirada y entiendo lo que él dice- eso fue hace demasiado tiempo - digo y suspiro -

Nicolás se levanta, se sienta a mi lado y me abraza, yo permito que lo haga. Necesito a alguien a mi lado. 

-Entonces no me dirás nada, ¿verdad? - me dice con calma y una media sonrisa-

-Tienes toda la razón - nos quedamos en silencio y continuo- muchas gracias por quedarte conmigo.

-De nada pero creo que ambos deberíamos volver a casa, ya es tarde y tu mamá debe estar preocupada y mañana tenemos clases.

- ¿Qué hora es? olvidé mi celular en casa-

-Bueno según el mío son las 11:30 -

Al oír la hora salté por el susto. Nicolás me acompañó a casa y resulta que vive a una casa de la mía ("que suerte la mía") mientras caminábamos hablamos de las fiestas de fin de curso.

- y ya tienes pareja para tu prom? - me dice Nicolás -

-No, aún no - digo- Claudia se encargará de eso 

-Oh vamos Cata! es el baile de prom, solo invita a alguien -

- Nicolás sabes que eso de hablar con chicos no es un arte que domine bien 

- Se detiene y me dice - y yo que soy?

-me rio un poco nerviosa- oh vamos! tú no cuentas, crecimos juntos, es diferente... además para ti es totalmente diferente porque no tienes que pensar nada, tiene a tu "perfecta" novia para tu prom y bueno tú irás al mío con ella 

- se ríe- pues la "novia perfecta" que mencionas no se lleva bien con mi mamá, así que no se que hare para tenerlas contentas a ambas el día de la fiesta - seguimos caminando - 

-Uy , el "príncipe" Nicolás tiene conflictos en su reino - empiezo a fastidiarlo y reír- 

- Pues a la princesa Catalina le falta mucho valor para conseguir un novio aunque - se detiene a mirarme como un escáner y me hace sentir incomoda- aun no entiendo como es que nadie se te declara porque tienes todo en su sitio

-y con eso acabó la magia y volvió a ser el mismo idiota de siempre, pensé - bueno Nicolás muchas gracias por acompañarme pero ya llegué a casa

- te piensas despedir así no más? yo que te rescate como un príncipe azul? - dice él, con esa sonrisa que antes me hacia soñar-

Lo abracé y le dije gracias por aparecer; abrí mi puerta, entre y cerré sin mas. Por la mirilla pude ver que él solo movió la cabeza agachado y se fue. Entré, cogí mi celular del sofá y me fui a mi habitación percatándome que mi mamá aun esté dormida. Al llegar ahí recién revise mi celular y tenia como 40 llamadas de Ed. Le devolví la llamada por Skype a mi hermano.

-Cali, papá me llamó - dice Ed

- Ed ... te necesito

Rompí en llanto de nuevo, contándole todo a mi hermano, desde lo que pasó en el colegio hasta ahora que volví a casa. Él simplemente escuchó.

-Cali sabes que no confío en Nicolás pero agradezco que haya estado para ti, lo siento si no conteste antes, estaba en un examen, te quiero y no veo la hora de estar con ustedes dos, así solo sea por las fiestas. Jorge es un idiota que no nos merece, ya le dije que la firma de mamá se le irá encima si se les vuelve a acercar y que si su mujer o su hermana te tocan un pelo yo me apareceré ahí y se van a arrepentir de todo-

Escuchar a mi hermano enfadado no es bonito y tampoco soy la persona que le gusta ser cargosa con él. Afronte todos estos meses con mi mamá, y aun estoy de pie pero esto fue demasiado. Terminamos de hablar y eran casi la 1am. nos despedimos y nos dijimos te amo, me deseo buenas noches y aunque suene infantil, me contó un cuento para dormir porque nadie me conoce mas que él.

Y entre las frases del cuento de mi hermano me quede dormida, tratando de distanciarme de todo lo que sucedió.

No hay comentarios:

Publicar un comentario